viernes, 10 de septiembre de 2010

Tu sombra...

Anoche quedé con él, a cenar (¡qué nervios!). Me puse un vestidito corto y mis tacones granates, y ala, en marcha. Él iba guapísimo, con una camisita por fuera de color azul claro. Y tan sonriente como siempre.

Fue una cena estupenda. Me reí muchísimo. Me encanta estar con él. Me encanta que venga a recogerme, que me lleve en el coche a todos lados y que me toque la rodilla con su mano en los semáforos. Y que me sonría cada segundo que estoy con él.

Terminamos la cena. Sólo pensaba en hacerle el amor. Y por su forma de tocarme, creo que él también.

De camino al coche, nos besábamos donde podíamos, como quinceañeros, nos apoyamos en los coches, me tocaba por debajo del vestido, me besaba con pasión...

Ya teníamos el coche cerca, nos quedamos cogidos de la mano caminando, y miré al suelo... algo no encajaba... eramos dos y habían tres sombras.

Entiendo la de él y la mía, pero a ti no te había invitado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que manera más sublime de decir que no has olvidado a alguien!!!!!

Me ha encantado ..... simplemente.

alisbe dijo...

La forma de sentirlo, siempre es diferente a cada persona.. y ésta es una más...