viernes, 11 de septiembre de 2009

Día tras día...


Por el mar. Por la ventana. Por los tonos azulados. Por el pelo despeinado. Por la cortina enganchada a la ventana. Por el camisón. Por la relajación. 

Por todo eso he elegido este cuadro para esperarte.

1 comentario:

Ricardo J. Román dijo...

Tienes razón en lo que escribiste en mi blog. Hay muchos fantasmas que vuelven cuando uno menos quiere.

Saludos.